COMUNICACIÓN ORAL | 15 noviembre 2011, martes | Hora: 18:30
AUTORES
Benito León, Julian
CENTROS
Servicio de Neurología. Hospital Universitario 12 de Octubre
OBJETIVOS
Existen pocos información sobre si una percepción negativa de calidad de vida (CV) puede predecir un incremento de la discapacidad en los pacientes con esclerosis múltiple (EM).
MATERIAL Y MÉTODOS
Estudio de cohortes, longitudinal y prospectivo de 371 pacientes con EM procedentes de las consultas de 13 hospitales de la Comunidad de Madrid (estudio GEDMA).
RESULTADOS
La discapacidad física se midió con la EDSS y la CV, con el FAMS, una escala específica. Dos años después, los pacientes volvieron a ser re-evaluados. La progresión de la discapacidad se definió como un incremento en un punto en la EDSS o de 0.5 si EDSS mayor o igual a 6.0.
CONCLUSIONES
61 pacientes no pudieron ser seguidos. La muestra final (N=310) estuvo compuesta por 96 (31,0%) varones y 214 (69,0%) mujeres (edad media 38,5±10,8 años). 222 (71.6%) presentaron una forma remitente-recurrente; 65 (21%) secundaria progresiva; y 23 (7.4%) primaria progresiva. 94 (30.3%) pacientes experimentaron una progresión de su discapacidad tras 24 meses de seguimiento. Las puntuaciones del FAMS se distribuyeron en tertiles. El riesgo de progresión ajustado fue mayor a medida que disminuía la CVRS: Hazard Ratio (HR) = 2,52 (IC 95% = 1,35-4,69), p = 0.004; tertil 2 vs tertil 3 (referencia); y HR = 3,12 (IC 95% = 1,54-6,31), p = 0.002; tertil 1 vs tertil 3. La evaluación de la CV puede sernos de utilidad para, de manera sencilla, predecir la progresión de la discapacidad en pacientes con EM.